La famosa y legendaria ciudad del pecado tiene una nueva imagen desde hace un tiempo y ha pasado de ser la ciudad relacionada con el juego, el vicio y cosas no tan buenas, a una ciudad de puro entretenimiento.
Este cambio fue propiciado para atraer un público más familiar y centrarse en una oferta turística variada y rica. Ahora los visitantes de Las Vegas llegan para disfrutar de mucho más que juegos de azar, salas de poker y apuestas.
Ahora se puede disfrutar de una gran variedad de hoteles a muy buenos precios, jugar golf en más de 40 campos existentes. Asistir a spas a relajarse y hay muchísimos para elegir. Se puede visitar centros de espectáculos en vivo con shows de alta calidad, parques de entretenimiento al mejor estilo de Disneylandia; una amplia y variada oferta de gastronomía y mucho más.
La ciudad de Las Vegas se ha preparado y ha usado toda su impresionante infraestructura para competir a nivel turístico en varios sub-nichos del mercado. Ahora se puede hacer mucho más asistir a salas de juego y jugarse alguna ficha en la ruleta, en tragaperras o mesas de blackjack. Una evolución digamos, normal del negocio de Las Vegas que si no quería morir debía diversificarse e innovar en su oferta.





