Un grupo de físicos y técnicos en computadoras, dirigido Doyne Farmer y Norman Packard, creó una mini-computadora capaz de predecir jugadas de ruleta. Esta computadora era muy pequeña y tenía un software propio que se adaptaba a cualquier tipo de ruleta, calculando las probabilidades de las jugadas de cada vuelta de ruleta.
Aunque esta computadora es bastante pequeña, tenía un problema y era cómo ocultarla, ya que necesita provisión de electricidad. Además del hecho de no poder usarla a la vista de los crupiers y jefes de mesa de los casinos.
Justo en la etapa en la que los especialistas desarrollaban un nuevo método para esta computadora, el gobernador de Nevada, EE.UU, prohibió por ley el uso de cualquier dispositivo electrónico que ayude a predecir el resultado de los juegos de casino.
A partir de ese momento, cualquiera que use algún aparato electrónico en el casino, podría ser encarcelado hasta por 10 años, o ser multado con $10.000.
Era una buena idea, a pesar de todo...






