El primer propietario de Casino Monte Carlo, François Blanc, con el propósito de atraer a más jugadores a su casino, montó todo una campaña publicitaria alrededor de los grandes premios y sus ganadores. A partir de ese momento comenzó a aplicar un sistema en las mesas en el cual los jugadores ganaban más fichas al jugar ruleta. El evento fue bautizado en francés como "faire sauter la banque" que traducido al español viene a ser algo así como "quebrar la banca".
Cada ocasión que la banca era quebrada en una mesa de ruleta, esta era cubierta por una mortaja negra. Ningún otro jugador como Charles Deville, logró tantas veces quebrar la banca en el Casino de Monte Carlo.
Charles Deville Wells nació en 1841. Dese niño siempre soñó con convertirse en una persona adinerada, famosa y estaba convencido de que la ruleta era el instrumento idóneo para lograrlo. Ya en la adultez fingió ser un inventor, se presentó como tal solicitando un préstamo para financiar sus inventos y tomó el dinero para apostarlo en la ruleta.
En Julio de 1891 entró al Casino Monte Carlo con 4 mil libras obtenidas de los inversionistas después de comprometerse a devolverlo en un corto plazo. Se mantuvo jugando a la ruleta por 11 horas consecutivas logró "quebrar la banca" en 12 ocasiones ganando cerca de un millón de francos. Durante una fase del juego llegó a ganar 23 de 30 giros de la ruleta.
En Noviembre de ese mismo año, Deville retornó a Monte Carlo. El casino, consciente de sus antecedentes, le puso una vigilancia escrupulosa pero sin lograr descubrir nada anormal en el juego de Charles. En esa vista Monte Carlo, en tan solo 3 días, logró nuevamente llevarse 1 millón de francos. Se recuerda de esos días como logró ganar cinco apuestas consecutivas al número 5.
Las hazañas de Deville se propagaron y estas inspiraron a Fred Gilbert a escribir la canción "El hombre que quebró a la banca en Monte Carlo". La rápida popularidad ganada por esta canción ayudó aún más a acrecentar la fama e inmortalizar el nombre de Charles Deville, quién logró quebrar a la banca en Monte Carlo en 6 ocasiones más.
El final de Deville fue trágico. Muere en la más extrema miseria en una cárcel de París en 1926, luego de haber cumplido 3 años, de una condena de 8 años de prisión por el delito de fraude.





