Uno de estas anécdotas narra cómo se decidió diferenciar las fichas de los jugadores en colores diferentes.
Cuenta la historia que en algún momento entre 1920 y 1930, en la ciudad argentina de Mar del Plata durante el juego de la ruleta ocurrían muchos problemas cuando llegaba el momento de seleccionar cuál había sido la apuesta ganadora entre innumerables fichas de igual aspecto colocadas sobre la mesa.
Las equivocaciones daban lugar a fuertes disputas, reyertas y otros disturbios de manera frecuente hasta un día que a un astuto croupier local se le ocurrió la genial idea que evitaría desde entonces y hasta nuestros días este tipo de confusiones. La idea fue muy sencilla, cada jugador contaría con fichas de color distinto que las fichas del resto de los jugadores. Y eso fue todo.
La idea de tan sencilla y efectiva cruzo fronteras rápidamente y en poco tiempo se convirtió en algo habitual en los casinos de juego de todo el mundo.
A partir de la idea básica de jugar ruleta, han surgido otros juegos de ruleta. Algunos no tan inocentes como la ruleta francesa o la americana, los dos tipos de ruleta más conocidos. Estamos hablando de la mortal ruleta rusa, que de ruso solo tiene el nombre, pues los habitantes del país de los osos han negado de manera categórica la invención de este mortífero juego.
El juego consiste en ir apretando el gatillo de un revolver cargado con una única bala por turnos mientras apuntamos a la sien que puede ser a la nuestra o a la de otro jugador. Pueden jugar 2 o más jugadores. El último jugador que quede con vida o completamente ileso, se lleva todo el premio. La ruleta rusa, al igual que la ruleta tradicional, ha sido llevada al celuloide en muchas ocasiones.
Otro juego peligroso que ha usado el principio de la ruleta es la llamada ruleta eléctrica, donde los perdedores son sometidos a descargas eléctricas de una intensidad que no pone en peligro la salud. Hasta donde sabemos, en este tipo de ruleta no se apuesta dinero, solo se juega por diversión, para disfrutar y reírse de la reacción de los jugadores bajo los efectos de las descargas eléctricas.






